Dios, Padre Amado,
Danos fuerzas para que tus hijos se enfrenten a sus dificultades con coraje y fe.
Jesús, Adorado Maestro, envuelve con tu amor a nuestros hermanos de esta humanidad, sosteniéndolos ante la prueba redentora!
Padre Amado, ten misericordia de los que sufren, pues necesitan superar las dificultades terrenas para sanear sus espíritus culpables!
Jesús, Maestro de la Paz, ilumina las conciencias para que despierten y practiquen tus dulces lecciones.
Ante las pruebas acerbas, solamente Jesús nos auxilia y nos da sosiego.
Ante las injusticias del mundo, Jesús nos sostiene y ampara.
Solamente con Jesús abriremos claros en nuestras almas, que nos permitirán alzarnos hacia nuevas moradas.
Hermanos, dignaos a seguir y practicar las Lecciones Sublimes del Maestro Jesús y solamente con eso bastará para que os redimáis ante la Ley Mayor.
Joana de Ângelis
GESJ - 03/07/2007 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil