Videncia:
Oigo rugidos de la "Fiera". El sonido estridente corta el aire como un relámpago destructor. A nuestro alrededor, una burbuja de luz azul nos protege y ameniza el calor. Hace mucho calor, parece que estamos en el manto terrestre (región por debajo de la corteza terrestre formada por lava derretida). Tengo la impresión de que a veces nos alcanza alguna ráfaga de aire caliente.
Es el aliento de la Bestia! Viene cargado de una potencia destructora que todo lo arrasa, provocando explosiones negras por donde pasa.
Enseguida, llega la comunicación:
Hermanos
Cada nuevo ciclo de arduos combates y luchas nos adentramos en caminos, más y más perturbadores. El terreno enemigo al que accedemos con nuestro descenso sacrificado a los abismos de la Tierra, se encuentra completamente contaminado por trampas traicioneras y violentas.
Substancias pegajosas, venenos, líquidos adherentes y ácidos corrosivos, entre otros, son algunas de las armas químicas desarrolladas por el Comando de la Bestia.
Todo cuidado es poco, y más que nunca, debéis pautar vuestros pensamientos, palabras y actitudes, según los dictámenes inconfundibles del Evangelio Cristiano.
Cada paso en falso puede representar una caída vertiginosa y la ruptura en la unidad de trabajo espiritual, poniendo en riesgo también a los demás sembradores.
El descenso es largo y lento. Hemos avanzado mucho, muchas limpiezas han sido realizadas, sin embargo, aún nos aguarda una larga y difícil caminata.
La "criatura nefasta" presiente nuestra embestida en su dirección y ciertamente, aún sin podernos localizar, pretende enviar a sus secuaces perversos en nuestra búsqueda.
Relevemos las amenazas, rugidos y bramidos de la Fiera, estando siempre ligados al Maestro, que guía nuestros trabajos, para que Su presencia nos envuelva y nos mantenga seguros.
Ninguna iniciativa nos cabe realizar: a partir de ahora, cada paso sólo podrá ser dado bajo el comando de la Luz Mayor, que inspeccionando el terreno movedizo, es el única capaz de guiarnos con seguridad.
Un Instrutor del GESJ
GESH - 19/10/2007 - Vitória, ES - Brasil