En la escalada de los crímenes las almas se lanzan a las plagas de oscuridad en los Abismos milenarios.
A pesar de ser llamados a la corrección de sus desvíos, muchos permanecen en el campo de la rebelión y del crimen, rechazando voluntariamente un cambio en su actitud de decadencia moral y espiritual.
En este tiempo de elecciones definitivas por el cambio de trayectoria evolutiva, las almas habituadas a la oscuridad son rescatadas por la Luz. Pocos de los rescatados están en condiciones de habitar un cuerpo de carne (de encarnar) para intentar reajustarse de nuevo. Son hermanos de la ignorancia que se complacen en el error, muchos sin la esperanza de una nueva siembra.
Cuando son lanzados al dolor de la reparación, renacen entre los enemigos, se pelean en la carne, furiosos, y de inmediato atacan con furia a sus antiguos verdugos en nueva armadura de carne. (reencarnados)
El tiempo se termina y no se esfuerzan por acercarse a Cristo, no buscan nuevas reservas de energía-luz, para superar el instinto animal, para perdonando y sufriendo, merecer reencarnar lejos de un ambiente hostil.
El Cristo Planetario vela por todos y Jesús, todo Luz y Amor, espera el regreso del "hijo pródigo" al camino iluminado del progreso.
Amemos al prójimo como nos enseña Jesús.
¡Salve Jesús!
Irene Santos
Instructora del GESJ
GESH - 21/06/2008 - Vitória, ES - Brasil