Hermanos amados,
Mundos y civilizaciones han pasado por los ciclos purificadores por los que hoy atraviesa la humanidad terrena.
Evento integrante de los mecanismos de evolución de las colectividades, el "período de transición" está marcado por la saturación psicofísica de las realidades dimensionales sometiendo a las criaturas humanas y a sus compañeros de jornada, cohabitantes del planeta Sham, a reconsiderar su papel, mediante la creación.
Generosa, la Providencia Divina garantiza en estos momentos, el aporte extra de energías que pueden ayudar en la elevación de los niveles vibratorios de todas las criaturas.
Pero muchos seres humanos, empedrados en el magnetismo animal inferior, son atravesados por las ondas de luz sin tan siquiera absorber una pequeña parte.
Ahora mismo, en este momento en el que escribimos y en el momento en el que sucederán las lecturas, cascadas de Luz se derraman abundantemente sobre vosotros, pero vuestra mente fascinada por el falso brillo de las promesas licenciosas, iludida por los faustos de la Bestia, ignora el regalo de amor, dejándolo escurrir entre los dedos, como viajero sediento que confundido, pasa de largo el oasis por no creer en su existencia.
Animales y plantas, vida microscópica y todos los demás seres vivos, al contrario, sintonizados con las Fuerzas de la Luz, absorben tales energías convirtiéndolas en dínamo propulsor de su ascensión en la escala evolutiva de los mundos.
Hay animales que están progresando mucho más que los hombres y las plantas evolucionan en franca expansión y con más éxito que la mayoría de las criaturas humanas.
Mientras lloráis la leche derramada por la impulsividad mal controlada, mientras lamentáis las palabras que se convirtieron en sonidos, cuando sin pensar estalla en la mente la ampolla de la desesperación por la elección equivocada, se evaporan las oportunidades para corregiros.
Detener el pensamiento en el error cometido es retardar el acierto que urge.
Solamente desconectando condicionamientos internos milenarios podréis escapar del pozo oscuro en el que os lanzáis cada día.
Solamente reconectándoos a las fuentes de Energía Superior podréis escalar paso a paso el camino de salida libertadora erigiendo en vuestra propia vida alamedas vistosas y agradables para ser recorridas.
Os esperan en ese camino, siempre en evolución, vuestros hermanos inferiores.
Paz entre vosotros.
Emmanuel
GESH - 30/08/2008 - Vitória, ES - Brasil