Un Viaje con Ashmaron
Sintiéndome libre del cuerpo salí de la sala de reuniones por la ventana.
Afuera ví una nave plateada pequeña suspendida a más o menos 10 m de altura. Fuí hasta allá y la puerta se abrió y, dado que ya estoy acostumbrado a hacer esos paseos dentro de pequeñas naves en otra dimensión, entonces entré por mi mismo tranquilamente. No había nadie, ni fuera ni dentro de la nave. Instantes después sentí una sensación extraña en la nave y, sin que yo supiera explicar el motivo, ésta explotó provocando un gran estruendo y claridad. No entendí nada, pero de cualquier forma cuando esto aconteció yo ya estaba afuera. No había nadie a mi lado, sin embargo sabía que no estaba en un sueño.
Percibí entonces una esfera de luz transparente y amarilla de 2 m de diámetro más o menos y poco despues yo estaba en su interior. Comenzamos a viajar. Subimos a lo alto y sobrevolamos montañas que me parecieron estar en Domingo Martins (Brasil), ciudad del interior de Espíritu Santo. Enseguida, nos sumergimos en un valle profundo por entre las copas de los árboles, sintiendo agradables perfumes de la vegetación.
Después del paseo, subimos muy alto sobre Brasil Central, y despues nos dirijimos hacia el Sur de Mato Grosso. Alcanzando el "interior de la Tierra", nos detuvimos en un lugar pequeño y oscuro. Percibí un pequeño tren con vagones, lo que me recordó una mina. Nos embarcamos en el pequeño tren que inició un viaje rápido y sin conductor aparente. Creo que una computadora controlaba sus movimientos.
Llegamos a determinado lugar que también estaba en penumbras. Ví un objeto en forma de paralelepípedo y casi negro. Después observé que uno de esos estaba ya en el vagón. Entramos nuevamente al tren y comenzó a moverse. Presentí que ibamos a regresar al lugar de partida. Al llegar ahí el tren se detuvo y salí cerca de un objeto oscuro. Fuí llevado a colocar aquel material en una apertura de una máquina, el cual descendió haste el fondo. Entonces vi una ciudad subterránea que se iluminó. El espectáculo era increible ante mis ojos atónitos, pues hasta aquel momento todo estaba casi a oscuras.
Mientras apreciaba la belleza del escenario recibí información de que aquel material se llamaba MEGANATON y que un pedazo de aquel era suficiente para generar una energía para toda la ciudad por un año. Había, al final de la línea del tren, un almacenaje del material para abastecer la ciudad durante los próximos 100 años.
Salímos de ahí, yo y mi invisible acompañante, y volamos muy alto nuevamente, como si estuviésemos en una nave, y vimos el Océano Atlántico. Descendimos rápidamente en dirección al Golfo de México, y nos detuvimos en determinado punto casi tocando el agua con los pies. Había algo con una prolongación inferior del cuerpo (especie de sonda) que entraba al agua hasta el fondo trayendo de vuelta una respuesta de que el lugar no erea ese. Yo no sabía lo que buscábamos, pues nada me había sido dicho. Después de 5 intentos sentí que algo se iluminaba del fondo del agua hasta mi cuerpo y percibí que finalmente hallamos lo que buscábamos. Sólo que yo no sabía que era.
Repentinamente, fuí llevado hasta el fondo del Océano. Al tocar el área me sentí atravezado, como si yo mismo fuera agua, envolviendo todo y permaneciendo uno solo. Difícil de explicar, me faltaban elocuencia para traducir esa fantástica sensación. Atravecé la tierra en segundos y ya estaba del otro lado, reconociendo la posibilidad de atravezar el universo si quisiera. Pero decidí regresar al lugar de nuestras reuniones.
Llegando, pregunté mentalmente quien me había conducido durante el paseo y recibí como respuesta el nombre de ASHMARON. Escuché de que no le era posible hacerse visible en su verdadera forma debido a las dificultades ambientales. Noté que yo estaba en cuerpo astral, teniendo una percepción muy superior a la del cuerpo físico.
Viaje Astral, el 10/01/86