Si un niño tiene hambre, dale de comer.
Si las heridas sangran en el enfermo, alivia los dolores.
Si son los corazones que están desconsolados, consuélalos.
De nada adelantan los bienes acumulados, de nada valerán los oros reservados.
A ustedes se les pedirá cuenta de cuanto se esforzaron para amaparar a sus hermanos en nombre de Jesús, éste que a todos nosotros destinó Su Amor Perfecto.
Vamos hermanos, miren atentos para el lado e identifiquen a aquel que llora, abrácenlo como uno de sus hermanos consaguíneos y corran a atender los gemindos diciéndole sobre las maravillas que aguardan a aquellos que lloran.
Ustedes que son retrazados de la jornada de elevación espiritual.
Ustedes que negligenciaron las tareas de antaño.
Ustedes que demoraron en la ilusión, ha llegado la hora de definirles la Caminata de la Luz.
Vengan con Jesús. Él amorososamente les aguarda y guarda sus pasos aún torpes.
Paz con ustedes.
Hermano Francisco
GESH - 130/02/2004 - Vitória, ES - Brasil