3er. Viaje - 30 de Junio de 1984
Me dirigí a la puerta. ERSAM me esperaba. Salimos volando. Presintiendo que yo estaría sumergido en el agua, 18 horas, y llegáse a sentir frío, porque era invierno, inmediatamente apareció en nuestro camino algo como una cápsula transparente. Así la describo, ya que estaba dentro del agua y no me mojaba, pero no veía los límites de esa protección. Esa cápsula me acompañaba donde yo y ERSAM fuéramos. Sentí que nos sumergíamos en vertical. Inmediatamente nos encontramos en un espacio inmenso, lleno de aire, bajo el agua. La falta de agua por mucho tiempo en ese espacio me dejó intrigado. Apesar de haber recibido intuición de estar en un punto contaminado del mar, no conseguía entender como ellos podían vivir en ese lugar sin agua. No obstante, no recuerdo haber visto a ERSAM en el espacio sin agua donde yo estaba, aunque supiése que él estaba conmigo. Sobre la bóveda de la redoma de ese espacio ví el agua resplandeciente de reflejos de luz en los cristales de sal. Era como si fuese una bola inmensa sumergida. Donde tocaba el fondo del océano, en algunos puntos regularmente distribuídos, había fuentes de luz poderosísimas, que ahora supongo fueron la causa de aquella edificación singular y que aún entiendo, pudiese ser transportada para cualquier otro punto del mar. Me vino a la mente que tal vez fuese una estación en un lugar contaminado por desintegración de átomos detonados por bombas. Hoy tengo absoluta certeza de que eso es así.
ERSAM estaba conmigo dentro de la cápsula protectora, cuando nos sumergimos en el agua, lo que viene a probar que a donde íbamos él tampoco podía dejar de humedecerse. Percibí también que donde había fuentes luminosas que sustentaban el laboratorio ambulante, había aún alguna cosa que no pude comprender, tal vez un filtro limpiaba el agua, recogiendo el residuo atómico y de alguna manera encaminándolo, agregado in natura, de vuelta al medio ambiente. En ese mismo día, fuí llevado a una sala oscura donde una pantalla exhibía lo que al principio juzgué fuera una película. No se si la sala también estaba sumergida. El pasaje de un espacio a otro fue brusco. En la pantalla, un hombre de alta posición del gobierno, con traje militar, cuya nacionalidad no pude identificar, andaba de un lado para otro visiblemente irritado. Sentí que estaba bastante mal asesorado en el plano espiritual. Lo que al principio juzgué fuera una película luego percibí que era algo como una tele-noticia tan perfeccionada que captaba imágenes de cualquier parte en cualquier plano (físico y astral). Aquel espacio era como si fuese un centro de estudios para comprensión del comportamiento humano donde también se podía prever, con cierta anticipación, acontecimientos amenazantes para la vida de los pueblos sumergidos y de los propios terráqueos. Así, ellos podían ayudarnos y cuando eso no fuese posible por lo menos se resguardaban de nuestras agresiones contra nosotros mismos y contra toda la naturaleza.
Estaba cansado. Dormí durante el viaje, tal vez, por el hecho de que la sala estaba oscura. Desperté de pie frente a la puerta. ERSAM me dejó ahí delicadamente. En el día imaginé que tal vez pudiera haberse enfadado por haberme dormido durante un trabajo tan importante. Se fue y no le pude agradecer la compañía y el viaje. Agradecí entonces a Dios, pidiéndole que bendiciese a ERSAM y su tarea. Hoy estoy seguro de que él se fue antes que yo despertara para que no me sintiera avergonzado.