Majestuosos palacios fueron construidos por Emperadores y Faraones. Imperios enteros construidos con sudor, lágrimas y sangre de esclavos.
Todo y todos sucumbieron en ruinas ante el implacable paso del tiempo.
Solamente Jesús, en Su modesto pesebre, permanece intacto e íntegro en los corazones y mentes de las criaturas de todas las épocas hasta los días actuales.
Sigamos con el Cristo Jesús, en cualquier y todo lugar.
Solamente Él es el Camino, la Verdad y la Vida.
Emmanuel
GESH - 19/08/06 - Vigília ASJ - Vila Velha, ES - Brasil