Hermanos caminantes, que la paz de Jesús habite en vuestros corazones!
Perteneciendo ahora al plano astral, como caminante aprendiz del bien, con más claridad observamos los males físicos y espirituales y constatamos que la humanidad enferma a cada segundo, más y más. Aumentan los enfermos y como ya dijimos en otras ocasiones, existen enfermos y no enfermedades.
El mal que acomete al ser encarnado es fruto de su propio psiquismo desequilibrado; pues la mente, como gran fuente de equilibrio físico-espiritual, se descontrola ante los problemas cotidianos, creando energías insalubres y nocivas, que se traducen a través de sensaciones de tristeza, depresión, amargura y falta de coraje moral. El camino, enseguida pasa por la medicina de la Tierra. Los médicos, con su visión únicamente de la materia, recetan sedantes, antidepresivos y ansiolíticos, que no hacen nada más que anestesiar la mente enferma. Al librarse del efecto farmacológico, la criatura vuelve al principio del proceso que continúa en su interior, y así, se reinician los sentimientos angustiantes y depresivos.
Por tanto, concluyendo que el mal humano en el plano físico es el mal de la mente, la medicina que os sugerimos a todos, indistintamente, es la FÉ. Esta no se ingiere, ni se aplica, ni se receta. Se la conquista, se siente y se cultiva.
Hermanos, la Doctrina Espírita que mucho esclarece, os sugiere, "una triada" para que razonando sensatamente, podais mejorar vuestro yo y alejar la tristeza:
La fe fortalece.
La reencarnación esclarece.
La resignación lleva a comprender y a crecer.
Renovaos, trabajad ayudando y sirviendo, pues siempre habrá alguien que os necesite, y amad al Maestro Jesús que nunca os abandona.
Paz y Luz,
Dr. Cruz
GESJ - 07/11/2006 - Reunión Pública - Vitória, ES - Brasil