Videncia:
Een algún momento de la vigilia veo como nuestros espíritus libres suben y entran en naves.
Las naves circulan por el planeta y vemos bolas negras siendo lanzadas contra las personas e contra el planeta.
Mensaje:
Vuestras oraciones y súplicas sinceras de corazón, por esta humanidad, son escuchadas y sentidas por las Huestes de Luz, que responden enviando energía bienhechora a los corazones afligidos e infelices que sufren resignados.
La energía se envía para toda la humanidad, pero solamente los corazones sensibles la absorben. Corazones que sufren, pero que están desprovistos de la rebeldía que impermeabiliza el alma a las energías sublimes de los Seres de Luz.
Hermanos, la humanidad clama en súplicas para que suavicen sus dolores; Pero estas súplicas están vacías de la fuerza del amor sincero, desprovistas de intereses materiales. Suplican apenas para que cese su dolor con el fin de poder seguir despreocupados por la puerta ancha de los vicios y las comodidades materiales.
Muchos no creen en Dios, ante tanta locura. Esos poseen un corazón vacío de amor y su mente estancada en la materia limitada.
Otros suplican al Adorado Hijo, repitiendo como máquinas "Jesús sálvanos!", pero sus almas continúan obsoletas y paradas en realidades inexistentes acerca de la vida inmortal y sus emociones debilitadas por la repetición maquinal de la letra, sin la vibración del sentimiento superior. Esos, ignorantes y anestesiados acerca de la vida y de los seres del universo, ni se dan cuenta del cambio planetario, del final del proceso de la "Transición Planetaria".
Pocos, como vosotros, consiguen expandir el sentimiento del amor en súplica sincera por los semejantes, hermanos en humanidad.
La gran y maciza mayoría de los seres humanos, se arrodilla y solamente suplica por los suyos y para que cesen sus dolores, indiferentes ante sus hermanos de humanidad. Por eso, apenas una pequeña parcela de humanos participará del "banquete nupcial" a la diestra de Cristo.
Son muchos los que sufren en los dos lados de la vida, aguardando, incluso inconscientes, a que una mano amiga se extienda hacia ellos, en un gesto desinteresado de ayuda.
Jesús ama a todos, indistintamente y vela incansablemente por vosotros, esperando a que podáis vibrar en amor y adheriros a la Luz.
Jesús con vosotros.
Maria
GESH - 17/03/2007 - Vigilia Jacaraípe - Serra, ES - Brasil